¿Sabíais que sería beneficioso casaros si uno de los dos es enfermo terminal?

En la actualidad, el número de parejas que conviven sin casarse ha aumentado. Las que únicamente se registran como pareja de hecho, es cada vez mayor. Es indiferente si se trata de parejas con hijos o sin ellos. El matrimonio parece que, para muchos, es prescindible. Pero hay situaciones en las que lo más recomendable es casarse legalmente. Por ejemplo, en el caso de que uno de los cónyuges sea un enfermo terminal.

Abordar un matrimonio en esta situación puede resultar difícil y doloroso, pero es más que recomendable. Así, se evitarán problemas cuando el cónyuge enfermo fallezca. Sobre todo, a nivel legal y fiscal, así como las relacionadas con la tutela de los hijos.

Ventajas de casarse cuando uno de los cónyuges es enfermo terminal

El matrimonio en el que uno de los cónyuges es enfermo terminal y le queda poco tiempo de vida garantiza que, cuando éste fallezca, el que sobrevive contará con varias ventajas.

  • Percepción de una pensión de viudedad. No dejará de percibirse a no ser que el cónyuge que sobrevive vuelva a casarse.
  • Recibir la herencia. Al estar legalmente casados, el cónyuge pasa automáticamente a recibir, al menos, una parte de los bienes que estuviesen a nombre del esposo o esposa fallecidos. Si el matrimonio tenía hijos, el cónyuge superviviente tiene derecho por ley, al menos, a heredar una tercera parte de sus bienes. El resto será para los hijos. En caso de que sean menores, el cónyuge superviviente será el administrador legal de los bienes heredados por los menores hasta su mayoría de edad. En caso de que el matrimonio no tenga descendencia, la herencia se repartirá a partes iguales entre el viudo o viuda y los padres del fallecido.
  • Ventajas fiscales a la hora de heredar. En determinadas comunidades autónomas, el cónyuge y los descendientes directos de un fallecido están exentos del pago del impuesto de sucesiones. Puede pasar también que únicamente deban pagar una cantidad muy escasa. De otro modo, y aunque el cónyuge superviviente figurase en el testamento, deberá hacer frente al pago de una cantidad bastante elevada.
  • En el caso de que el contrayente que no está enfermo sea extranjero, podrá solicitar la nacionalidad española tras la boda. Para ello, tendrá que acreditar un mínimo de un año de residencia legal en España. De este año, los últimos doce meses tendrán que haber sido de manera continua. Esto decir, si el cónyuge lleva ocho meses de residencia legal en España en el momento de la boda, podrá solicitar la nacionalidad transcurridos cuatro meses de la boda.
  • Si el contrayente enfermo terminal tiene hijos menores de edad y su pareja anterior ya no vive, el viudo o viuda podrá ser nombrado tutor legal de los hijos de su pareja cuando fallezca. De esta forma no tendrán que ir a vivir con otro familiar ni, en caso de no tener más familia, terminar en una institución.

Como veréis, las ventajas de celebrar un matrimonio en esta situación tan poco agradable es algo a tener muy en cuenta si el miembro de la pareja que está enfermo quiere asegurarse de que el otro no va a tener problemas legales cuando falte.

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