Figura de la mujer en el matrimonio

A lo largo de los años, la figura de la mujer en el matrimonio ha ido evolucionando al igual que lo ha ido haciendo en la sociedad. A través de este artículo pretendemos plasmar el desarrollo de la mujer en la historia.

Inicio de los tiempos

Para poder analizar la evolución de la figura de la mujer en el matrimonio de manera objetiva, debemos remontarnos al inicio de los tiempos. Durante el periodo de la sociedad primitiva, la figura de la mujer no era más que la de una posesión la cual tenía que permanecer en casa durante todo el día cuidando de su descendencia, una vez se hubiera formalizado la relación mediante el matrimonio, así como de las tareas domésticas.

Dada la falta de información en la época, la figura de la mujer era inexistente. La figura del hombre no entendía a la mujer. En aquel entonces, la mujer no podía tomar ningún tipo de decisión, se limitaba a acatar órdenes provenientes de la figura masculina del hogar. No podían intervenir en nada relacionado con el hogar ni con la familia.

El matrimonio en aquel entonces era forzado para la mujer, siendo obligadas a casarse a veces muy jóvenes, edades que ahora nos parecerían descabelladas, en aquel entonces era algo normal.

Evolución de la mujer en el matrimonio

Edad Media

A pesar de que empezamos a evolucionar en la historia, la figura de la mujer en el matrimonio parecía seguir estancada. Durante la edad media, las mujeres se dividían en tres clases sociales, la mujer noble, la mujer religiosa y la mujer campesina. Sin influir la categoría en la que se encontrara cada mujer, su destino solo tenía dos salidas, el matrimonio o el convento. En aquel entonces, las mujeres que no contraían matrimonio se convertían en novicias.

A pesar del silencio permanente con el que tenían que lidiar las mujeres de la época, la situación que les tocó vivir fue mejor que las situaciones pasadas y futuras, por lo que comprendemos que la figura de la mujer en el matrimonio ha sufrido una evolución discontinua.

Figura de la mujer en el matrimonio

Edad moderna

El matrimonio en la edad moderna se entendía como un trámite económico y privado. La figura de la mujer en el matrimonio seguía silenciada puesto que el matrimonio era sinónimo del bienestar familiar y de la segurar económica para los futuros descendientes.

El objetivo de las mujeres en aquella época debía ser encontrar  a un hombre de bien y lograr contraer matrimonio con él. La única diferencia que vivieron las mujeres de aquel entonces fue dada por la clase social en la que se encontraban. Las mujeres pertenecientes a la nobleza se debían encargar de cuidar de sus descendientes, mientras que las mujeres campesinas debían encargarse de las tareas domésticas mientras realizaban las tareas agrícolas.

Edad contemporánea

En la época de la edad contemporánea la figura de la mujer en el matrimonio y en la sociedad da un vuelco inesperado. La mujer se rebela y lucha por el acceso a profesiones liberales, estudios superiores, sindicatos femeninos, movimientos sufragistas y la igualdad con los hombres en diversos aspectos entre los cuales se encuentra el matrimonio.

En 1789 la revolución francesa marcó un antes y un después en la figura de la mujer, ya que ésta participó de manera activa, aunque muchas veces bajo el anonimato, en las jornadas revolucionarias.

Actualidad

La figura de la mujer ha sufrido un vuelco de 360º. Hoy en día la mujer tiene autonomía para decidir si quiere o no concertar matrimonio, al igual que decide si quiere estar soltera o en pareja. Las formas en las que ahora se concibe estar en pareja son muy distintas a las que se tenían antiguamente.

En la actualidad la figura de la mujer en el matrimonio tiene mucho poder, ellas pueden tomar decisiones sobre su vida y sobre todo lo que ésta envuelve. La mujer actual ante el matrimonio se muestra como una figura capacitada para tomar decisiones y el matrimonio se ha convertido en una unión que conlleva ilusión y felicidad, no solo a  la pareja en cuestión si no al entorno de ambos, quienes felicitan a la pareja por la decisión de dar el “sí quiero” juntos.

La figura de la mujer en el matrimonio ha tomado mucho poder, siendo ellas normalmente quienes se encargan de perfeccionar todos los detalles necesarios para que el gran día sea realmente especial.

Además, en la actualidad las bodas son un claro identificador de la personalidad de la pareja y es que ahora no solo pueden decidir dónde y cuándo casarse, sino que pueden decidir cómo quieren que sea el gran día.

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